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Apalancarse o no, he ahí la cuestión

Cómo podemos optimizar el beneficio

Publicado por isidrocampo
lunes, 06 de septiembre de 2021 a las 09:32

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Apalancamiento

Apalancamiento o como podemos optimizar los beneficios

Leía hace muy poco tiempo en un artículo sobre startups, que 2 de cada tres startups lanzadas al año, no son rentables. Hay que tener en cuenta dos cosas: una, que todo proyecto requiere de su tiempo para llegar al mercado, y dos, que las empresas deben saber dónde se sitúa su umbral de rentabilidad y llegar a él debe ser su principal objetivo, si quieren sobrevivir, pues los recursos más pronto que tarde se terminan y éstos dependen de tener fondos o resultados: Las ventas nos esclavizan, los resultados nos realizan.

Y si ya estamos ahí, obteniendo resultados, significa que pasamos a otra dimensión estratégica: ¿qué podemos hacer para optimizar éstos?. Es aquí donde el concepto de apalancamiento adquiere gran importancia, pues nos puede llevar al uso apropiado de fondos propios o ajenos y/o costes fijos y variables, que nos permitan optimizar lo que estamos haciendo.

Lo primero que deberíamos hacer es definir que es y en que consiste el apalancamiento y que tipos de apalancamiento hay.

El término apalancar significa levantar o mover una cosa usando una palanca (aumentamos la fuerza que ejercemos con un esfuerzo mínimo). En el ámbito financiero y gerencial, el apalancamiento es el efecto que se produce en el beneficio de la empresa como consecuencia del empleo de costes fijos -Apalancamiento operativo- (convertir costes variables, proporcionales a las ventas, en costes fijos, no proporcionales a las ventas), o el empleo de capital ajeno -Apalancamiento financiero-. Si se combinan ambos conceptos obtendríamos el apalancamiento combinado.

El apalancamiento operativo consiste en la sustitución de costes variables por costes fijos con el fin de obtener una mayor rentabilidad por unidad de producto. Éste se puede medir (grado de apalancamiento) en base a dos conceptos: margen comercial (ventas - gastos variables) y beneficio económico (margen comercial – gastos fijos). El cociente de ambas cantidades nos dará el grado de apalancamiento que tenemos; cuanto mayor mejor será, aunque habría que considerar el riesgo que se asume, pues se está considerando que las ventas van a alcanzar unos niveles mínimos (umbral de rentabilidad), por encima del cual cuanto mayores sean las ventas mayor será el beneficio, no proporcional, sino en incremento según el grado de apalancamiento que se tenga:

GAO=MC/BE

siendo MC Margen de contribución (Ingresos-gastos variables) y BE Beneficio económico (Ingresos-gastos variables-gastos fijos).

El apalancamiento operativo ante un cambio en las ventas, provoca  un cambio más que proporcional en el beneficio económico.

Cuanto mayor sea la proporción de costes fijos, mayor será el incremento que produzca la variación de las ventas sobre el beneficio económico (en sentido negativo también -si disminuyen las ventas- también será mayor).

El apalancamiento financiero se centra en cómo financiamos los activos fijos con recursos ajenos (deudas) y su incidencia en el beneficio neto (Beneficio económico – intereses). Si apelamos a su fórmula de cálculo, ésta será:

RAF= (Activo ó inversión/fondos propios) x (Beneficio neto/Beneficio económico)

Siempre que sea mayor de 1 convendría optar por la financiación ajena.

Cuando los apalancamientos operativo y financiero se combinan dar lugar al apalancamiento total o apalancamiento combinado. El apalancamiento operativo puede verse multiplicado por el efecto del apalancamiento financiero.

El rendimiento del capital propio invertido será mayor cuanto mayor sea el grado de apalancamiento financiero y éste aumenta conforme aumenta la inversión total, lo que a su vez implica un mayor riesgo, ya que si la inversión resulta fallida, no sólo tendremos menos beneficios, sino que además tendremos que pagar la deuda adquirida.

En los procesos de automatización y robotización podemos encontrar aplicaciones muy claras de apalancamiento operativo, sustituyendo operaciones rutinarias y manuales -muchas veces subcontratadas- por operaciones automáticas optimizadas; procesos de logística externa, pasarlos a procesos internos, con idénticas o ampliadas aplicaciones (además del proceso de manipulación y transporte, evaluación y seguimiento de clientes, p.e.); procesos de digitalización de empresas, pueden suponer en mayor o menor medida posibles apalancamiento operativo para las empresas.

En cuanto al apalancamiento financiero, además de ver la oportunidad y el riesgo que conllevan habrá que considerar si tenemos o no la posibilidad de poder contar con otros fondos que no sean los propios y a que precio se podrían considerar, sobre todo la primera cuestión.

Por último, indicar que el apalancamiento financiero se puede utilizar también a nivel particular, el mismo criterio e idéntica forma para evaluar si nos interesa o no financiar determinada inversión que tengamos que realizar, con fondos propios o con fondos ajenos.

  

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